Soledad, fracaso y depresión: BoJack Horseman

Desde que conocí BoJack Horseman -el año pasado- se transformó rápidamente en una de mis series favoritas, yendo desde el humor hacia el drama en sus primeras dos temporadas y decantándose por este último en la tercera.

En esta serie, original de Netflix, seguimos la vida de BoJack (Will Arnett), un actor emocionalmente roto, y que luego de un exitoso paso por la TV con su programa Horsin’ Around, experimenta el tormentoso vacío que más de alguna vez hemos sentido, e intenta llenarlo no de las mejores maneras, recurriendo a alcohol, drogas, mujeres, juergas, etc. y que de una u otra forma, sabemos que no llevan a ninguna parte.

A través de las temporadas hemos podido ver una evolución en cuanto a la forma en que se nos presenta la historia; en una primera temporada conocemos todo mediante el humor con algunos toques de drama, pero en la segunda temporada el drama y temáticas profundas comienzan a adquirir un mayor protagonismo que es definitivamente confirmado en la tercera, abordando temáticas como el abortofalsedad de las redes sociales, el interés en las relaciones y el fracaso en todo aspecto. Dichos temas, sumado al humor negro y al carácter depresivo y auto-destructivo de su protagonista, hacen que esta serie, a pesar de ser animada, apunte a un público más adulto que infantil, dejando de lado prejuicios como “los monitos son para niños”.

Se preguntarán, tal vez, cuál es la gracia de ver algo tan deprimente, y en realidad la respuesta -en mi caso- es bastante simple. En BoJack se tratan temáticas bastante profundas y muchas veces personales que nos pueden ayudar a mirar nuestras vidas en retrospectivas y a facilitar ciertas preguntas incómodas que a veces no queremos hacernos más que nada por no querer contestarlas. ¿Soy feliz? ¿Me llena lo que hago? ¿Por qué lo hago? ¿Quiénes son realmente mis seres queridos?, etc. Y si bien muchas veces tendemos a evitar ese tipo de preguntas o reflexiones, es un ejercicio sano y necesario que puede llevarnos a querer realizar cambios o, en cambio, confirmar que lo que estamos haciendo es lo correcto y que nos sentimos cómodos haciéndolo.

Every day gets a little easier, but you gotta do it every day. That is the hard part.

 

BoJack Horseman es una de las mejores series del último tiempo y definitivamente deberían verla. Es una serie llena de matices, humor inteligente, una trama que atrapa y que avanza de menos a más, y personajes tremendamente carismáticos tales como Todd (Aaron Paul), Diane (Alison Brie) o Mr. Peanutbutter (Paul F. Tompkins). Si queremos una serie para engancharnos y reírnos, estamos en el lugar indicado, y si a eso queremos sumar un poco profundidad y reflexión es decisión nuestra; dependiendo de cómo la queramos abordar podemos encontrarnos frente a algo denso y profundo, o bien frente a algo entretenido y ‘atrapante’.



Me gusta la filosofía, los juegos, series y el vinito. Hincha de la U y de Asuka. En twitter soy @Piplash.