¿Qué tan importante es la historia en un Video Juego?

Los que me conocen saben que a la hora de ‘evaluar’ un juego, mi principal criterio es la trama, si me enganchó, si tenía giros, si tenía sentido o si era profunda. Sin embargo, ¿es algo realmente importante?

Si nos ponemos a pensar en otros tipos de ‘entretenimiento’, la principal diferencia entre un videojuego y una película, libro o serie, es que con el primero podemos interactuar. Nosotros somos el/la protagonista y servimos como medio para conseguir un objetivo, en cambio, cuando hablamos de cualquiera de los otros tres casos, somos meros espectadores guiados de principio a fin.

En la literatura escuchamos sobre el sujeto. En el cine vemos al sujeto. En los juegos somos el sujeto.

Con el pasar de los años en la industria de los videojuegos, una de las diferencias más notorias entre los primeros juegos y los que tenemos hoy son, sin lugar a dudas, las gráficas, los recursos y la potencia de la consola. En ese sentido, si hace 20 años teníamos The Legend of Zelda para NES, en el cual nuestro objetivo es rescatar a la princesa, cosa que sabemos más que nada debido al manual, y el resto es simplemente jugar e imaginar, hoy en cambio tenemos juegos como Metal Gear Solid, Heavy Rain o los no tan populares walking simulators como Everybody’s Gone to the Rapture.

Si bien en el primero realmente tenemos la posibilidad de jugar, y sobre todo en su última entrega con un gameplay tremendo, muchas veces ha sido criticado debido a sus largos diálogos y eternas cinemáticas. Mientras que en los dos últimos, más allá de que sean buenos juegos, nos limitamos a movernos y, en el caso de Heavy Rain, tomar decisiones. ¿Realmente queremos, cuando vamos a jugar, estar sentados haciendo nada? Se supone que la gracia era jugar, no sentarse a leer o a mirar cinemáticas, porque si quisiéramos hacer lo anterior podríamos leer un libro o derechamente ver una película, ¿verdad?

 

No digo que ese tipo de juegos sean malos o que debieran dejar de existir, porque la verdad son el tipo de juego que más me gusta, pero claro, también me gusta un buen gameplay y divertirme superando retos. Es entonces cuando pienso en Hidetaka Miyazaki y sus títulos Dark y Demon Souls además de Bloodborne. En una entrevista a The Guardian, Miyazaki comenta que sus juegos si bien tienen historia, está hecha de tal manera para que cada jugador la pueda interpretar de forma distinta; no nos presentan un montón de hechos en forma de diálogos o cinemáticas, sino que, en cambio, nos presentan infinidad de detalles en el entorno, tanto en objetos como en equipo, que nos hacen crear una historia basada en alguna primicia.

En juegos como Bloodborne lo principal es gameplay, pero podemos acceder a piezas de lore a través de la descripción de items y también de sus diseños

Juegos como esos tienen todo lo que nos entregaba los clásicos en cuanto a dificultad y efectivamente hacernos jugar, pero además se aprovecha de las ventajas de la tecnología para entregarnos elementos que nos hagan disfrutar de una historia que no necesariamente será la misma para todos, y que tampoco estamos obligados a presenciar, porque si no queremos leer las descripciones o fijarnos en detalles, simplemente podemos no hacerlo y disfrutar de tremendos juegos de igual manera.

¿Qué tan importante es la historia en los videojuegos? ¿Es algo que se ha vuelto sobrevalorado? ¿Están las compañías privilegiando cinemáticas eternas por sobre el juego en sí? En mi opinión siempre es posible encontrar un equilibrio, pero si los juegos nos gustaban antes sin tanta parafernalia, ¿por qué ahora es necesario incluir un plot interesante, diálogos eternos y cinemáticas de película?

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Me gusta la filosofía, los juegos, series y el vinito. Hincha de la U y de Asuka. En twitter soy @Piplash.