God of War es bueno bueno, boy

Tomé este juego esperando prácticamente nada. Nunca me ha gustado la saga God of War. Siempre los he considerado juegos machaca botones ultra genéricos y olvidables, y que si bien podría llegar a considerar decentes como juegos de acción, en realidad nunca pasarían a ser -para mi- más que parte del montón. Ahora bien, es verdad que nunca les dediqué demasiado tiempo, sobre todo porque después de un rato me aburrían. Para mi sorpresa, este caso fue distinto, ya que honestamente creo que estamos frente a un muy buen juego.

Desde que se mostró su primer trailer era claro que este juego iba a ser distinto al resto de la saga. Las dos diferencias más notables tenían que ver con la ubicación de la cámara y un acompañante muy al estilo de The Last of Us -que personalmente me parecía como el pico porque basta de pendejos odiosos en los juegos- que nos va a acompañar durante toda nuestra aventura. Cambios, en mi opinión, súper arriesgados porque significaban un giro drástico respecto a lo que los fanáticos estaban acostumbrados, pero que definitivamente valieron la pena.

En primer lugar, el cambio en la cámara significa un cambio en el enfoque. Mientras el resto de juegos de la saga se enfocaba casi un 100% en la acción, mostrándonos la espectacularidad del protagonista y todos sus dotes de batalla, en esta entrega el enfoque está en el personaje; en la manera en que afronta el viaje, cómo ve todo lo que ocurre y la forma de relacionarse con Atreus, su hijo y compañero de viaje. En ese sentido, esta entrega  intenta atraer a un nuevo público a través de un enfoque mucho más realista y profundo, mostrándonos a un protagonista mucho más humano, intentando olvidar su pasado y aprendiendo a ser un padre, mientras enseña a su hijo a ser un dios con todo lo que ello implica, en una relación que, para mi sorpresa, no es para nada molesta.

A pesar de este nuevo enfoque, el juego no deja, en ningún momento, de lado la acción y combates que llevaron la saga a la gloria. Si bien un montón de reseñas y comentarios hablaban de un combate completamente revolucionario, cosa que yo considero completamente falsa, es verdad que es distinto, lo que viene dado sobre todo por el cambio de las espadas del caos al hacha de leviatán. El combate es, en principio, mucho más lento y “táctico”, teniendo algunas -con hartas comillas- “””””””””””””similitudes””””””””””””” con Dark Souls, aunque no es para nada defensivo, latero ni aburrido. Y de hecho, a medida que avanzamos, el juego se las arregla para combinar el nuevo estilo y, a la vez, volver a sus raices y ofrecernos combates súper rápidos, con una gran cantidad de enemigos y ver al Kratos que todos conocemos.

Todo lo anterior viene acompañado de 3 elementos que, a mi parecer, son súper claves. Historia, música y gráficos. De principio a fin este juego nos presenta una historia que claramente intenta llegar al lado más sentimental, aunque a pesar de que nunca llega a niveles como el de Nier o el mismo The Last of Us, es lo suficientemente interesante para querer hacerte avanzar, conocer más de los personajes y de la mitología nórdica. La historia se ve súper potenciada por la música, que se suma al ya popular estilo de dejarnos jugar solo con sonidos ambientales y aparecer en los momentos precisos, haciendo que momentos épicos y emotivos lo sean aún más. Finalmente, si a esto sumamos un apartado gráfico realmente espectacular -sobre todo si están jugando en una PS4 Pro, porque la diferencia se nota MUCHO-, estamos frente a un juego que te invita a avanzar en la historia, pero también a explorar el mundo, ya sea por las sidequests o por el simple gusto de querer ver más paisajes y lugares que son, de verdad, espectaculares.

Para finalizar, considero que God of War toma los riesgos necesarios para atraer y encantar a un nuevo público, sin dejar de lado a los fans más puristas y exigentes. Estamos frente a un juego de una saga con una fórmula re contra probada y aprobada, y que aún así se atreve a reinventarse tomando lo mejor de sí mismo y de otros títulos para así, a pesar de no destacar notablemente en ningún aspecto más allá del gráfico, terminar siendo un perfecto equilibrio de puros buenos elementos, y convertirse en la mejor entrega de la saga, por lejos.



Me gusta la filosofía, los juegos, series y el vinito. Hincha de la U y de Asuka. En twitter soy @Piplash.