[El VHS] Magnetic Rose, una “ópera” espacial.

Satoshi Kon fue conocido por jugar con las distinciones entre la realidad y la fantasía, contando historias algo oscuras y maduras de formas poco convencionales con una fascinación por mostrar visualmente los estados psicológicos de sus personajes a través de técnicas que rozan el surrealismo, lo que lo volvió uno de los directores más reconocidos y célebres del mundillo. Para los lectores que quizá no lo conozcan de nombre, su carrera como director cuenta con películas como Perfect Blue(1997), Millennium Actress(2001), Tokyo Godfathers(2003), Paprika(2006) y la serie de anime Paranoia Agent(2004), pero ¿Qué tiene que ver este señor con Magnetic Rose, un corto perteneciente a la película de antología Memories de 1995, basado en una historia de Katsuhiro Otomo y dirigido por Koji Morimoto?

Uno de los protagonistas, Heinz

Aparte de haber sido quien escribió el guión, Magnetic Rose cuenta con una cohesión temática con el trabajo posterior de Satoshi Kon, mostrando todas las características nombradas anteriormente y su interés por explorar la realidad subjetiva, ¿Hasta qué punto la realidad es real y la fantasía no?, y aludiendo al título de la antología, ¿Qué rol tiene la percepción y las memorias en esto?

Antes de empezar a hablar de Magnetic Rose me gustaría explicar el porqué he decidido hablar solo de este corto siendo que es parte de una antología que contempla otros 2 cortos más (Stink Bomb y Cannon Fodder) y la razón es bastante simple: ninguno de los otros cortos, a mi juicio, es tan interesante ni llega a la potencia emocional que tiene el primero. Siempre me llamó mucho la atención lo anterior, el primer corto de la antología es tan potente y tiene una atmósfera tan marcada y tétrica que desentona mucho en comparación a los otros dos, que si bien tienen sus méritos, son opacados por la obra de arte que es Magnetic Rose.

La tripulación llegando a la nave.

¿De qué trata Magnetic Rose? Pues trata de una tripulación de recolectores de basura espacial que en uno de sus trabajos rutinarios se topan con una señal de auxilio, que, según leyes de convivencia intergaláctica, no pueden ser ignoradas, y como ustedes sabrán si han visto Alien o cualquier tipo de ficción que involucre este tipo de planteamientos, ésto provocará que los protagonistas se vean envueltos en una situación para nada agradable. Al llegar a la nave que emitía dicha señal, las convenciones de lo que es real y lo que es fantasía se irán entrelazando a medida que los protagonistas descubran los secretos que alberga la nave y la IA que la controla, que alberga los recuerdos de una cantante de ópera cuya vida se vino abajo en el momento en que perdió su voz.

La IA.

En ese sentido, no me gusta ahondar mucho en la historia porque considero que la mejor forma de disfrutar este corto es simplemente viéndolo a ciegas, pero sí puedo decir que de alguna forma una parte de la historia está basada en la vida de Maria Callas y su tema central es definitivamente el dolor y cómo tratamos de huir del mismo. Se vuelve una historia de pérdida y de soledad a pesar de que puede dar la impresión de que es una historia de fantasmas con esa premisa (tiene ciertos elementos de una historia de fantasmas, pero no es lo principal), donde los temores y demonios de sus protagonistas son explicitados y se vuelven sus propios antagonistas.

Los fondos de la película son hermosos.

La música del corto estuvo a cargo de la gran Yoko Kanno, que al ser encargada de bandas sonoras tan emblemáticas como la de Cowboy Bebop o de tanta calidad como la de Sakamichi no Apollon, no es de extrañar que este apartado sea excelente, además, la utilización de Madame Butterfly en el corto es sublime, perfecto para la historia y atmósfera del mismo. En cuanto a la animación, pues no tengo mucho que decir de ella más que es espectacular, la dirección es muy buena y cuenta con unas escenas que, en lo personal, me dejaron sin aliento, aunque esto no es algo que realmente sorprenda considerando que Katsuhiro Otomo estaba involucrado, de una u otra manera.

Magnetic Rose es una obra que tuvo un fuerte impacto en mi mente impresionable de adolescente hace unos años y que aún sigue perturbándome un poco por las implicaciones que tiene este relato y el momento en que estaba cuando lo vi. Si bien me parece un corto fantástico, puedo entender que haya gente a la que no le guste, quizá su ritmo o forma de contar la historia no sea del agrado de todos y lo entiendo, pero aún así quería dedicarle un artículo, pues es una de mis obras del mundillo favoritas y si al menos a alguno de los lectores les interesa verla al leer esta reseña, habré cumplido mi cometido.



Me gusta Mew, Yoko Taro, los monos chinos y los juegos.