[En La Puerta del Horno] ¡Llegó la hora de Super Mario Odyssey!

Viernes 27 de Octubre y llegan varios lanzamientos. Algunos se emocionan con Wolfenstein; otros, con Assassin’s Creed, pero al final ambos están siendo eclipsados -al menos mediaticamente, aunque posiblemente también en ventas- por el segundo (?) GOTY de Nintendo en el año: Super Mario Odyssey. Y es que cómo no, si el nuevo juego de Mario es LA RAJA.

En general no soy muy fanático de Mario; 64 y Sunshine son mis favoritos, Galaxy no me gustó y, por lo mismo, nunca probé Galaxy 2. Considerando lo anterior, en mi opinión, Super Mario Odyssey tiene una marcada inclinación hacia los dos primeros, presentándonos grandes espacios que recorrer, harto que hacer y de distintas formas, dando espacio a que saltemos, corramos y usemos a Cappy con mucha libertad, lo que se agradece.

En esta entrega y al igual que en todas, nuestro objetivo es salvar a la princesa Peach, que ha sido raptada por Bowser para casarse con ella. Para cumplir su objetivo, ha contratado a los Broodals, un grupo de conejos que están consiguiendo artefactos para preparar una boda perfecta, y que serán nuestros enemigos principales. Además, y no contento con haber raptado a Peach, nuestro enemigo raptó a la hermana de Cappy, quien decide acompañar a Mario en su aventura y así rescatar a ambas, consiguiendo las necesarias power moons (equivalentes a las estrellas en otros juegos) para avanzar en la historia y conocer nuevos reinos.

El buen Cappy

Cappy como compañero es bacán. No solo sirve para poseer a algunos enemigos y NPC, sino que también funciona como nuestra principal arma, asemejándose bastante a un boomerang. Lo “malo”, es que Nintendo una vez más nos intenta obligar a ocupar el motion controll para sacarle el jugo a Cappy, ya que si bien con los botones podemos realizar los ataques, es un poco difícil encontrarlos, y al final preferí seguirles el juego y usar los movimientos culiaos. La buena noticia es que en realidad son movimientos simples e intuitivos y no es horrible usarlos, incluso para quienes nos gusta jugar de una forma más tradicional. Adicional a lo anterior, y como todos sabemos, la capacidad para poseer a ciertos personajes suma hartas posibilidades, permitiéndonos planear, saltar más alto o llegar a lugares elevados haciendo torres de goombas, entre muchas otras que aún no he probado.

Hasta el momento he visitado 3 reinos, y en los 3 hay HARTO que hacer. Obviamente podemos ir directo al objetivo, conseguir un par de cosas necesarias y partir directo a nuestro próximo destino, pero si queremos explorar más, el juego no defrauda. Hay monedas y lunas ocultas por todos lados, y hay que hacer buen uso de la camara para encontrarlas, teniendo incluso que ingeniármelas para llegar a algunas ubicaciones más rebuscadas y complicadas, lo que vuelve los reinos bastante entretenidos. Además, y como es clásico, dentro de cada reino podemos ir a “sub reinos” (?), que en el fondo son los típicos lugares a los cuales uno llega por una tubería y que son un poquito más complicados que el reino en sí.

Obviamente un mundo, o reino en este caso, de Mario no es tal sin enfretarse a un jefe, y en Odyssey no es distinto. Los Broodals serán nuestros enemigos principales, y si bien hasta ahora las peleas han sido súper simples, también han sido entretenidas, y usar a Cappy es y va a ser siempre parte importante de la batalla. Ahora, no crean que los únicos enemigos van a ser solo estos conejos culiaos, ya que también habrá otros enemigos propios de cada reino.

Harriet ataca con su sombrero metálico y bombas.

Para ir terminando, creo que tuve mucha suerte de hacerme con una Switch justo la semana de lanzamiento de este juego, ya que ha hecho -junto a Splatoon 2, del que hablé acá– que la consola sea una muy buena compra, pero -en mi opinión- no todo es perfecto. Siento que a los reinos les falta un poco de vida, no porque se sientan pelados, poco decorados o muertos; creo que tiene mucho que ver con la música.

La banda sonora de Super Mario Odyssey es súper buena, pero le falta algo; le falta lo que hacía que hasta el día de hoy tarareemos la música del primer cuadro de Super Mario 64 (Bob Omb Battle Field), esa música que, en mi opinión, le da vida a gran parte de los juegos de Nintendo. Acá la banda sonora es buena, en serio, pero le falta ese toque de magia clásica de los juegos de la gran N, al menos en mi opinión.

Es buena, pero no me produce nada 🙁

Fuera de lo anterior, y que no opaca el juego en ningún caso, Super Mario Odyssey es realmente la raja, y una compra obligatoria para todos los que tengan una Switch, sean o no sean fanáticos de Mario, sean o no sean fanáticos de este tipo de juegos. Una recomendación que viene justamente de alguien que no es ni fanático de Mario ni de los plataformeros.

PD: Recuerdan que esta no es una reseña final, son solo las primeras impresiones en base a las primeras horas de juego. Para una reseña más en profundidad van a tener que esperar un poquito más!



Me gusta la filosofía, los juegos, series y el vinito. Hincha de la U y de Asuka. En twitter soy @Piplash.