Es hora de conocer al Diablo… Una reseña de Only God Forgives

It’s a little more complicated than that, mother.

-Meaning what, exactly?

Billy raped and killed a sixteen year old girl.

-I’m sure he had his reasons.

Only God Forgives es una película que resulta muy interesante por muchas razones, desde su hipnotizante cinematografía a cargo de Larry Smith (quien no solo ha trabajado en multiples películas de Refn, sino que también estuvo en nada más ni nada menos que la genial Eyes Wide Shut de Stanley Kubrick), pasando por el excelente soundtrack de Cliff Martinez, su trama que toca temas bastante sensibles, e incluso haber tenido el honor de haber sido abucheada en el festival de cine de Cannes.

La cinematografía de esta hueá es enferma.

Y es que, Only God Forgives es una película muy divisoria no solo entre el público (tiene un 5,7 en IMDB), sino también entre los críticos, donde unos dicen que es una obra maestra, mientras otros afirman absolutamente todo lo contrario. Una crítica en partícular, la de Jeff Welles para Hollywood Elsewhere, quedó marcada en mi memoria, no solo porque todos los artículos que hablaban del tema la citaban, sino que también por el odio que se sentía en sus palabras, prácticamente decía que era de las peores películas que había visto, calificándola, entre otras cosas, de una mierda pretenciosa, extremadamente violenta, y éticamente repulsiva, pero, a pesar de que estoy de acuerdo con lo anterior, no puedo decir que es una mala película, de hecho, soy de las personas que creen que es una muy buena película completamente infravalorada.

Las manos son muy importantes en esta película, aparentemente.

Por si no quedó claro con la introducción anterior, soy un pretencioso culiao, y aún recuerdo las circunstancias en que tuve el placer de ver esta película: era muy tarde, tenía sueño y estaba con las luces apagadas, había visto recientemente Drive (una película del mismo director que, de hecho, reseñamos aquí) y quedé con gusto a poco, así que cuando supe de la existencia de esta película, que de alguna forma es una secuela espiritual de la anterior, procedí a descargarla y verla con altas expectativas. Fue de mis primeras experiencias con el cine de autor más lento y debo reconocer que en ese estado me pareció una experiencia completamente hipnotizante en todo sentido, con una estética de brillantes colores permeada de violencia, una sensibilidad onírica de pesadilla y tanto simbolismo sexual masculino que el mismo Freud estaría orgulloso, definitivamente Refn quería hacer algo diferente a lo habitual.

La película no solo excede en el apartado visual, sino también a nivel musical, el soundtrack contiene unos sintetizadores tanto ominosos como agresivos que ayudan a caracterizar el Bangkok del film como una pesadilla de neón donde la belleza estética de la ciudad es contrastada con los crímenes violentos que ocurren en la misma.

Ryan Gosling mostrando su única faceta.

Pero ¿De qué trata? Only God Forgives es una historia de venganza, Julian (Ryan Gosling) maneja con su familia un club de boxeo como tapadura de su negocio de tráfico de drogas, su hermano Billy (Tom Burke) es una mierda de persona que resulta asesinado luego de violar y asesinar a una niña, debido a esto, la madre de ambos (Kristin Scott Thomas) obliga a Ryan Gosling a vengar a su hermano, lo que no será tan fácil, pues debe averiguar quién fue el culpable y se topará con un policía sumamente interesante (Vithaya Pansringarm).

Con una sinopsis como esa, uno pensaría que es una película de acción promedio donde abundan las explosiones, las persecuciones de autos y la violencia sin límite alguno, pero, si bien la película tiene momentos bastante violentos, no es el foco de la película (al igual que en Drive), lo importante, según el mismo director, es el viaje del protagonista (que cumple el rol de “sonámbulo”, va de aquí a allá sin rumbo alguno, dejándose llevar). La violencia se toma su tiempo en aparecer y, como en todo el cine de Refn, tiene un sentido catártico, donde las pasiones son liberadas y explicitadas.

E L   P U T O   A M O .

Respecto a las actuaciones, he de decir que personalmente me parecen fenomenales, cosa completamente necesaria para poder hacer que una película con tan poco diálogo funcione, son como son por las decisiones estéticas del director, apelando a esa sensibilidad onírica mencionada anteriormente, Ryan Gosling específicamente hace muy poco, tiene una expresión apagada e ida, perfecta para el tono y la intención de la película, lo que hace que algunos críticos la hayan definido como “con menos personalidad que una tabla” o “más fome que ver pintura secándose”, pero hacer nada y hacerlo bien es una tarea bastante compleja, así que jumbitos por eso. Ahora, por muy buena que sea la actuación de Ryan Gosling, definitivamente se ve opacada por la de Kristin Scott Thomas y la de Vithaya Pansringarm, ambos con una presencia sumamente amenazadora por distintas razones.

En definitiva es una película que merece la pena ver, aunque sea solo por tratar de entender de dónde viene tanto odio y participar en la constante discusión acerca de si es arte o de si es una reverenda mierda, personalmente creo que quedó bien claro que soy de los que creen que es una gran película, pero ¿Qué opinan ustedes? ¿La han visto? ¿Les interesa verla? Los dejo con mi canción favorita de la película:



Me gusta Mew, Yoko Taro, los monos chinos y los juegos.