Get In. Get Out. Get Away. – Drive

“I give you a five minute window. Anything happens in that five minutes and I’m yours. No matter what. Anything happens a minute either side of that and you’re on your own.” – Driver

En DriveRyan Gosling toma el papel de “Driver”, un conductor y mecánico que, dependiendo del momento, se dedica a realizar escenas de riesgo para películas o bien ser el hueón que maneja para escapar “getaway driver” de distintos tipos de robos o crímenes.

Si bien el Driver es por naturaleza una persona solitaria, su mundo empieza a cambiar en el momento en que se enamora de su vecina Irene (Carey Mulligan), quien está casada con un tipo (Oscar Isaac) que le debe unas moneas dinero a algunos mafiosos de la ciudad.

La mayor gracia de la película, para mi, es que está completamente enfocada en Driver, y poco a poco nos empieza a mostrar en qué consiste su personalidad y cómo esta evoluciona a medida que suceden algunos eventos. Podemos ver a un Gosling que llega a Los Angeles en busca de comenzar una nueva vida e intentar no meterse en problemas de los que, al parecer, no puede escapar. En ese sentido, Irene es fundamental, ya que junto a su hijo, representan una luz y pequeña esperanza para Driver de por fin ser capaz de alejarse del pasado y transformarse en un héroe de verdad.

There’s no good sharks?

A causa de la deuda del esposo de Irene con la mafia, Driver se ve envuelto en una serie eventos que vienen nuevamente a resfregarle en la cara que sin importar lo que haga no existe el cambio, que los malos no pueden ser buenos y que, en el fondo, su naturaleza no puede cambiar, lo que se acompaña de algunos símbolos como el escorpión o los tiburones, y que de a poco nos muestran la oscura, violenta e inevitable personalidad del protagonista.

Respecto a la acción, hay escenas realmente la raja, pero no son demasiadas. Lo bueno y maestro, y que me es un poco difícil de explicar, es que las escenas de violencia transmiten mucha más violencia de la que podemos ver de manera explícita; la forma en que esta se da, la forma en que afecta al personaje y la forma en que es interpretada es súper cuática. De hecho hay una escena en que está lleno de tetas minas sin ropa, pero la mirada simplemente no se puede apartar del personaje, porque se ha construido tanta tensión que ya es inevitable identificarse y prestar atención al personaje.

Debido a las pocas escenas de acción, la película tiene un ritmo más o menos lento, y está llena de silencios que son tan bien utilizados que no aburren ni incomodan, y terminan diciendo mucho más que cualquier diálogo que pudieran haber utilizado.

Todo lo anterior viene acompañado de un soundtrack perfecto, que es tan parte de la película como los personajes, los diálogos y todo lo que ocurre, y al que obviamente hay ponerle harto oído. Temas como Under Your Spell o A Real Hero son súper importantes para entender qué es lo que está pasando y comprender de mejor manera a Driver.

Similitudes con Hotline Miami

Punto aparte, pero no por eso menos importante, mientras veía la película no podía dejar de pensar “Esta huéa se parece mucho a Hotline Miami”. Al final no fue tan sorprendente encontrarme con el director de Drive (Nicolas Winding Refn) en los agradecimientos especiales de Hotline Miami, ya que el juego efectivamente recibe harta influencia de la película.

El uso de máscaras, el nombre del protagonista (Jacket) -referencia a la importancia de la chaqueta que utiliza Driver-, la violencia, música y todo lo estético en general recuerdan mucho a la película, y si bien Hotline Miami es un juego que de verdad muestra muchísima más violencia explícita que la película, creo que se da mucho por la violencia implícita que existe en Drive, y de la que hablé antes.

Para Finalizar

Siento que Drive es una película la raja y que se encuentra muy por encima de otras, que necesita un tiempo para ser digerida y que obviamente merece que se le de una oportunidad, pero también creo que nos deja una pregunta que muchas veces nos hacemos ¿es realmente posible el cambio?

Tal como decía Schopenhauer, somos como erizos, y muchas es inevitable para nosotros dañar a otros, pues es algo que está en nuestra naturaleza. ¿Es posible dejar de dañar a otros, es posible dejar de echar a perder todo con lo que nos topamos, es posible transformarnos en el “héroe”?



Me gusta la filosofía, los juegos, series y el vinito. Hincha de la U y de Asuka. En twitter soy @Piplash.